Artistic Revolution is Always Better

jueves, 28 de junio de 2012

Sobre un fotógrafo humano



Arriba, al centro, hay algo parecido a una ventila. De una esquina de ella cuelgan cables. Cables que quizá, la flaca mujer de la máscara de gas, se ha cansado de jalar iracunda; pero ahora está rendida. No puede escapar y quedará encerrada en aquel cuarto lleno de tinieblas por siempre. Por suerte trae esa máscara de gas, porque si hay otros de su especie en el mismo cuarto, podrá salvarse de ser contagiada de míseras partículas humanas. Míseras como ella. Humanas como ella. Máscara de gas para no ser más humano de lo que ya es.
De esto es de lo que me habla una imagen de Javier Sanchez Sañudo, mejor conocido como Frodo47, que es parte de la serie "Nightmares" (pesadillas). Las imágenes de éste gran artista hablan de adentro hacia afuera, o de adentro hacia adentro (relación artista - espectador). Imágenes que solas crean su propia historia y en conjunto, una sola historia. Una historia que habla de podredumbre. De la podredumbre que todos creamos, tanto como individuos o sociedad. Y esta podredumbre crea pesadillas; pesadillas que nacen del corazón, del intestino, del cerebro y salen por los ojos, por la boca, por todos los sentidos existentes y los que nos queramos inventar. Pues estas imágenes lo hacen posible.
Máscaras de gas, cadenas, cables, cicatrices, argollas, vísceras, polvo y sombras; todo esto como letras que escriben historias humanas, que bien podrían ser mías, tuyas o de cualquier otro humano. Pero sobre todo de él. Sobre todo de Frodo47, quien lleno de demonios (como todos nosotros) intenta expulsarlos de la manera que mejor puede: llorandolas y escupiéndolas sobre un sensor, una película o un papel. Siempre en imágenes. Tan profundas como los fluidos.
Frodo47 salta de lo grotesco a lo meramente estético. Nunca olvidando el papel de la mujer en este mundo. Una mujer de espaldas, una mujer volteada, el cuerpo de una mujer o su cara también. El papel de la mujer como humano olvidado, utilizado y/o humillado por uno de los suyos: otro humano. O bien, la mujer en su esplendor. Una mujer fuerte, una mujer dominante, una mujer bella y orgullosa. La otra cara de la moneda.
 Mujeres y hombres por igual. Estas imágenes no sólo son las miserias y decadencias vomitadas por una especie (la especie humana), tampoco son cicatrices y dolores nada más. Estas imágenes son una llamada de atención, un grito de ayuda, ¡ayuda, soy de los tuyos y no lo ves!, es una protesta a como nosotros, humanos, podemos dejar pudrir a uno de los nuestros. Lo peor: no darnos cuenta que es uno de los nuestros.
*Pudrir: 1. tr. Corromper
2. Provocar la degradación de algo o alguien 
3. prnl. Consumirse de tristeza o abandono en un determinado lugar o circunstancia.

Siendo así un humano más habitando el mismo planeta que todos los demás humanos, Frodo47 abre sus entrañas y deja salir, por el mismo lugar por el que entraron, todas estas representaciones de la realidad. De su realidad. Y quizá de la de algunos de nosotros también. Abriendo los brazos amplios, como extensiones del corazón, para tomar la cámara entre sus manos.

Yo, su nórdica vehemente



Pueden ver su trabajo aquí
WWW.FRODO47.COM

martes, 31 de enero de 2012

De gente, sentimientos y letras

Generalmente, cuando uno se siente completamente solo, o nada mas solo, es cuando se derraman letras. Letras que brotan desde las entrañas, fluyen por los nervios y gotean de las manos. Gotean o chorrean, pero salen de uno u otro modo.
O cuando la nostalgia de la de soledad te aborda. O invade. Recuerdas cuando las letras brotaban, hasta que empezaron a escasear como el agua. Entonces vuelven a surgir. Por ellas mismas. Se resbalan por los nervios como gotas de lluvia sobre el vidrio. Una a una. Resbalando, solas como uno mismo, hasta que se encuentran con otra y se juntan. Y pegaditas resbalan hasta encontrar otra y otra, y una mas, hasta llegar a las manos y dejarse llevar a acariciar el papel, la pared, las sábanas, la piel. Igual que pasa con la gente y los sentimientos: resbalamos solos hasta encontrar a nuestro semejante y dejar desbordar el sentimiento para acariciar. Primero el papel, luego la pared, le siguen los ojos, las sábanas, la cama, la almohada, el pelo, la ropa... la piel. 
Después todo vuelve a empezar. Desde las entrañas. Como las letras.

martes, 20 de septiembre de 2011

Black and White photo project


Ésta vez no presento un escrito, sino el último de mis trabajos fotográficos. La resolución no es la mejor, debido a que subir el video en HD era demasiado pesado. Pero pueden ver la versión corta aquí: http://www.flickr.com/photos/aufdermaur/6165757336/in/photostream  (o dandole click a la foto de la derecha abajo de "Mi principio. Mis imágenes". 
Espero lo disfruten :)

video

lunes, 13 de junio de 2011

Una vez más

"Azul marino:  Distancia. También la ternura puede ser de este color."
-Frida Kahlo

Y pareciera que estuvieras. Una vez más. Aquí.
Tu ausencia revoloteando dentro de mí, cual papalote perdido arrollado por el viento. Viento brusco que se lo lleva golpeando contra las paredes del cielo que son mis entrañas, dejando rastro solamente en el suspiro que a veces no logro reprimir. 
Estruendosos truenos que forman tormentas se crean en este cielo también. Las sequías evitan las lluvias de las cuales, una vez más, no estoy prevenida y a veces me mojan. Pero el agua también fertiliza la tierra. Y el calor es tan fuerte que se siente como si todo hubiera sido fugaz y, antes de lograr analizarlo, parece desvanecerse de nuevo. Entonces me engrapo la boca y amarro las manos para que, de nuevo, sean sólo mis ojos los que hablen. 
Y me doy cuenta que no estás aquí. 
Una vez más. 
Y pareciera que estuvieras aquí. 

martes, 15 de marzo de 2011

La historia de una semilla azul y una maceta roja

Lo que tenía en la mano era una semilla redonda y azul. La misma que enterró en una maceta roja que tenía en el balcón. Nadie sabía realmente qué era lo que iba a nacer de ella, pero él tenía la esperanza de que se pareciera a sus sueños. 
 La primavera llegó y una punta roja comenzó a asomarse. Él se acordó de las letras rojas de las portadas de los cómics que leía cuando era pequeño.
La primavera avanzó y lo que asomaba de la maceta era un cono azul con punta roja. Él se acordó de los aviones que tanto le gustaban cuando era niño.  
Un día en primavera se asomó al balcón y de la maceta asomaba un cono azul con punta y alas rojas. Él se acordó de los deseos que pedía a las estrellas fugaces. 
Terminaba la primavera cuando de la semilla había nacido un cohete; de esos que salían en los cómics que leía cuando era pequeño; de esos que se parecían a los aviones que le gustaban cuando era niño; de esos que viajaban junto las estrellas fugaces a las que antes les había pedido deseos. 
El primer día de verano montó su cohete.
Él se acordó de sus sueños. 

miércoles, 19 de enero de 2011

Sobre la perversidad y la villanía de los hombres y las mujeres





Leer mientras se escucha: http://tinysong.com/gib8

Mi boca sucia de palabras sangraba de tan filosas cosas que salían de ella mientras tú dibujabas música en el húmedo aire, o vaho, que salía de nuestras bocas. Y después yo, junto a esa ventana cómplice, una vez más, de aquellas noches de insomnio me desangraba sin poder distinguir si era dulzura o dolor  lo que sentía, quizá porque el dolor era dulce. 
Pensando que talvez con los ojos cerrados el tiempo correría diferente, intentaba clavarme y desclavarme la primera aguja del olvido peleándose con la del recuerdo. Hasta el momento todo había sido moderadamente amargo y difícil. Vagar dentro de un barrio de palabras y lagrimas siempre le hace a uno pensar en las manos que están manejando la baraja dentro de la cual nos encontramos. Esa baraja donde yo soy corazón y tú eres espada. O viceversa. Pero no las manos que los mezclan y los arman. 
En esta corte de los vicios llamado el mundo perdimos la libertad en el momento de callarnos lo que sentimos, como si no hubiera suficiente de inventado en nuestras invenciones. 
"El vino impide que los sentidos se extravíen" O quizá porque los extravía, uno siempre recuerda que el otro no termina en absoluto a la altura del estómago, y atrayéndose y rechazándose uno no ama pero hace el amor. Y embriagados de noche, perdidos en el delirio nocturno, ambos pensamos que el deseo cesaría porque no nos amamos. Puesto que no amamos, el deseo cesaría porque un puente no se sostiene de un sólo lado. 
Pero después, ambos sangrando, porque las palabras ya no eran lo único filoso, se crea un refugio donde se encierra un "Del sí al no, ¿cuántos quizá hay?".


viernes, 3 de diciembre de 2010

Gate 34. Seat 44 A. Nonsmoker

Maleta lista. Taxi en la puerta. Boleto y libro en la bolsa. Y los nervios de mi madre que la hacían pensar en que extrañaría ese vaso sucio y fuera de lugar.
Después, registro. Menos de 8 kg? Sí. Cambiar moneda. Caminar, buscar asiento, caminar. Vuelos internacionales, vuelos nacionales. Mochileros, viajeros, familias, solitarios e individualistas. Tiendas con precios cuatro veces mayores al normal. Mexican curious. El Santo shop. Rubias con grandes bolsas mexicanas que podrían ser maletas. Fast food.
Y las aeromozas y aeromozos tan agraciados o nada agraciados o bola de desgraciados que cada sonrisa que te "regalan" viene incluída en el precio del boleto.
Luego el chequeo y el famoso duty free, donde amables visitantes pueden llevar de recuerdo 50 ml de delicioso mezcal joven a tan solo 129 pesitos mexicanos.
  De pronto, el ascenso. Y comienzan los nervios. Tantas cosas revoloteando por mi cabeza; que si sensaciones nuevas, que si sensaciones viejas, recuerdos, emociones y de pronto: yo, elevándome entre nubes y smog, teniendo una majestuosa ciudad con más luces que el cielo -pero cabe mencionar que le hace falta alumbrado público- ante mis pies y verla desaparecer.
Ahora ponganse cómodos en lo que nosotros los llevamos a Frankfurt en 10:15 horas dice nuestro elegante y siempre amable piloto. Y una vez más ein Apfel Saft, bitte. Dankeschön, en lo que los señores del asiento delantero comienzan a matar su miedo a volar de la manera más elegante que encuentran: tomando vino tinto. En cambio yo, siempre he creído que el plástico de aquellos vasos le da un sabor diferente al jugo de manzana, que ahora, me sabe a recuerdos.
  Horas después; habiendo atravesado un gigantesco aeropuerto internacional con cambios temporales a causa de obras internas, haber sido tratada como delincuente, donde me quitaron hasta las rojas botas y revisaron hoja por hoja mi pasaporte. Razón: el botón metálico de mi pantalón había hecho sonar el detector de metales. Lo que realzó mi orgullo: alejarme dándoles la espalda mostrando en ella la leyenda de "Inmigrant Punk" tatuada en mi playera amarilla; después y solo después de todo aquello -dando por hecho un vuelo mas- comencé a incorporarme a la ciudad con estructura de una sociedad perfectamente organizada pero con sus problemas internos, de los cuales solo ellos se enteran. Y quizá alguno que otro vecino astuto. Yo, llena de aeropuerto estaba ahí: Berlin, ciudad de mis sueños.
  Alemán. Alemanes. Rubios. Vietnamitas. Turcos. Papá. Sista´. Puerta. Maletas. Sobrinos, pequeños demonios. Mama-Van. 1° C. Humo saliendo de mi boca al respirar. Tráfico. Ankunft. 
Y cuando desperté, las calles eran blancas, la nieve estaba ahí.