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miércoles, 19 de enero de 2011

Sobre la perversidad y la villanía de los hombres y las mujeres





Leer mientras se escucha: http://tinysong.com/gib8

Mi boca sucia de palabras sangraba de tan filosas cosas que salían de ella mientras tú dibujabas música en el húmedo aire, o vaho, que salía de nuestras bocas. Y después yo, junto a esa ventana cómplice, una vez más, de aquellas noches de insomnio me desangraba sin poder distinguir si era dulzura o dolor  lo que sentía, quizá porque el dolor era dulce. 
Pensando que talvez con los ojos cerrados el tiempo correría diferente, intentaba clavarme y desclavarme la primera aguja del olvido peleándose con la del recuerdo. Hasta el momento todo había sido moderadamente amargo y difícil. Vagar dentro de un barrio de palabras y lagrimas siempre le hace a uno pensar en las manos que están manejando la baraja dentro de la cual nos encontramos. Esa baraja donde yo soy corazón y tú eres espada. O viceversa. Pero no las manos que los mezclan y los arman. 
En esta corte de los vicios llamado el mundo perdimos la libertad en el momento de callarnos lo que sentimos, como si no hubiera suficiente de inventado en nuestras invenciones. 
"El vino impide que los sentidos se extravíen" O quizá porque los extravía, uno siempre recuerda que el otro no termina en absoluto a la altura del estómago, y atrayéndose y rechazándose uno no ama pero hace el amor. Y embriagados de noche, perdidos en el delirio nocturno, ambos pensamos que el deseo cesaría porque no nos amamos. Puesto que no amamos, el deseo cesaría porque un puente no se sostiene de un sólo lado. 
Pero después, ambos sangrando, porque las palabras ya no eran lo único filoso, se crea un refugio donde se encierra un "Del sí al no, ¿cuántos quizá hay?".


2 comentarios:

Ignacio Bermejo dijo...

Es complejo el ser humano de por sí, contra más si es una relación y son dos, y con problemas. Un texo muy duro. Bien escrito, pero se sienten como arañazos de realidad doliente al leerlo.

Zlena auf der mauer dijo...

Había estado ausente de las letras, pero he vuelto. Muchas gracias por el comentario. Aprecio tu aprecio por el texto.